La Regadora

Esta escultura fue la primera obra de la trilogía dedicada a los Patios de Córdoba, a pie de torre, no te pasará desapercibida. “La Regadora”, la escultura más fotografiada y con mayor presencia en las redes sociales de Córdoba, se inauguró a finales de abril de 2014, justo para dar la bienvenida al mayo festivo y desde entonces es todo un exitoso reclamo entre turistas y paseantes.

La protagonista representa al presente de nuestros patios. Una gran mujer en bronce, de 1,90 metros, que con su cubo de agua cerca, riega sus macetas con una caña y una lata como es tradición.  Concentrada en la tarea pero desenvuelta y con elegante naturalidad, en ese fondo encalado y macetas de azul intenso tan propio, hace fácil un trabajo que requiere técnica, echarle tiento, paciencia y mucho cariño.

Ataviada con una vestimenta atemporal, con una moña de jazmines en el moño, en las zapatillas y zarcillos se plasma un homenaje a la marroquinería y joyería cordobesa respectivamente. Una escena cotidiana que muchos cordobeses tienen en su retina y en sus recuerdos.

Abuelo y Niño

Esta ha sido la segunda obra dedicada a los Patios de Córdoba. Representa el pasado y el futuro de una tradición centenaria. El abuelo que, curtido por la edad, la experiencia y el esfuerzo, introdujo a su hija en la atención al patio, y el niño (su nieto) que representa a las futuras generaciones que toman el relevo trasmitido de generación en generación, una arraigada manifestación cultural cargada de valores positivos que permanecen en el tiempo.

Es un grupo escultórico formado por dos esculturas en bronce a un tamaño igual al natural. El niño desde la escalera de madera, extiende su mano para coger y colgar la maceta en la alcayata de la pared, recogiendo así el testigo y la responsabilidad de mantener nuestros patios de manos de su abuelo. Ambos vestidos con ropajes cómodos y frescos propios para soportar las tórridas tardes del verano cordobés.

El Pozo de las Flores

Es el tercer grupo escultórico, en nuestra Córdoba, dedicado a los Patios de Córdoba y sus cuidadoras.

Las protagonistas están realizadas en bronce a tamaño igual al natural. La abuela con vestido, delantal y alpargatas, que aparece sentada en una silla, está sosteniendo una maceta de geranios en su regazo, realizando el trabajo de trasplantes de esquejes y limpieza de las hojas marchitas. La niña, con un vestido rosa, sujeta una flor en su pecho, mira y aprende de su abuela como cuidar el patio, ambas conectadas en un juego cómplice de miradas.
El artista ha reconocido que es la que más sentido tiene para él y que la tenía claramente visualizada desde el principio, volcando en ella sus recuerdos infantiles.

El pozo, la pérgola de fondo…. entre otros elementos, enriquecen la composición donde no falta una silla vacía (de anea) sujetada por la niña a disposición de cualquier visitante como perfecto photocall, para que se siente todo aquel que quiera y así formar parte de este grupo escultórico.

LA REGADORA

EL POZO DE LAS FLORES

ABUELO Y NIÑO